Ya no me siento a gusto en mi trabajo actual. Sé que hoy día es difícil encontrar otro. Pero sufro cada día. Mis gastos son bajos. ¿Debo renunciar y ya?

Le conté a algunos desempleados sobre tu caso. Voy a ser honesto: Querían lastimarte. Mucho. Pero he aquí la diferencia entre ellos y tú: cada uno de ustedes necesita un cambio en sus vidas, pero sólo uno de ustedes (y me refiero a ti amigo) tiene el tiempo de planearlo con calma. Úsalo. Ahorra, invierte, haz presupuestos y planea tu siguiente movimiento. Da el salto de forma responsable y así evitarás cambiar un problema por otro.

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Pásele, hay de todo.

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