El cuidado de las prendas de piel

A no ser que tus prendas de cuero o piel estén muy sucias, evi­ta llevarlas a la tintorería, aun a aquellas que se especializan en este tipo de prendas. La belleza de la piel está en el tono que le da el uso; cualquier intento por hacerla parecer nueva destruirá ese tono. Limpia una vez al año las prendas de piel suave y frótalas con aceite mineral para evitar que la piel se reseque y se agriete. Primero, lava la prenda con un trapo húmedo y con ja­bón de calabaza u otro jabón especial para piel; luego, enjuágala con un trapo mojado o con una esponja. Quítale a la prenda el exceso de agua y déjala secarse a temperatura ambiente, y una vez que esté seca frótala con aceite mineral. Para finalizar, retira el exceso de aceite con un trapo limpio.

Comentarios

Pásele, hay de todo.

El arte de encontrar el equilibrio entre la pasión y la empatía

¿Hay vida después de la televisión?

Majime: El espíritu trascendente de la seriedad japonesa

¿Por qué se ha vuelto cada vez más difícil para los hombres salir en la actualidad?