Mi hija, mi tutora de la nueva forma de ser un caballero.

 Ahora resulta que con tanto movimiento cultural, lo que me enseñaron que era ser un caballero no del todo válido, de hecho, en alguas ocasiones hasta resulta ofensivo. 

Me explico....

Le dije a jefa de mi jefa que su vestido se le veía bien... se lo dije en la oficina... a mi me gustó como se le veía y se lo dije... Ella no contestó... Averiguando, averiguando, supe que se trató de que en la oficina se tratan temas de oficina, no de apariencia personal. Le conté a mi hija lo ocurrido y estuvo de acuerdo en que no debo trratar ese tema en el trabajo. 

Así las cosas, los tiempos cambian. 

Comentarios

Pásele, hay de todo.

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