Un amigo llevó a su novia a uno de nuestros juegos de golf, juega pésimo. ¿Soy un mal amigo si le pido que no la lleve?

Sé a qué te refieres. En serio. Pero tu amigo encontró el santo grial de las mujeres: una que esté dispuesta a aprender un deporte para él. Si arruinas eso, él la seguirá y dejará de jugar. Dile que es bueno que juegue con ustedes pero te preocupa que reduzca el ritmo del juego. Quizá ambos puedan jugar juntos hasta que ella mejore. De vez en cuando, pídele un juego sólo para hombres: dile que te sentirás mal de patearle el trasero frente a su novia.

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