Le presté 200 pesos a un amigo, un día que olvidó su cartera en la oficina. Ahora resulta que se le olvidó pagarme. No necesito el dinero, pero, ¿cómo puedo sacar el tema sin verme mal?

Si es un buen amigo, olvídalo, asumiendo que a él se le borró por completo y considera que gastarías el dinero en pagarle una ronda de cervezas a tus amigos. Pero si el tipo es insoportable y abusivo, entonces es hora de encontrar una oportunidad para hacer una broma seria sobre lo bien que te caerían esos 200 pesos que él te debe. No es el dinero lo que te molesta, créeme; se trata más bien del hecho de que le haya dado tan poca importancia a tu ayuda. No vuelvas a prestarle dinero.

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Pásele, hay de todo.

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